Recibí finalmente un par de ejemplares de la revista Signo y Pensamiento No 55 (Volumen XXVIII, Julio-Diciembre 2009), publicada dos veces al año por la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y el Departamento de Comunicación y Lenguaje de la idem de Cali.

Este es un libro enorme de 312 páginas, tamaño carta, con un tema principal, “Ética en la información, comunicación y lenguajes: retos de responsabilidad social”, coordinado por Gabriel Jaime Pérez S.J. y Manuel Sevilla, ambos de Cali.

La revista trae una larga entrevista que Gabriel Jaime Pérez, y dos profesoras de la Javeriana de Cali, Mónica Marion y Fanny Franco, me hicieron el 27 de febrero del 2009, más de un año atrás, en la emisora Javeriana Estereo, cuando estuve en Cali para presentar la Antología de Comunicación para el Cambio Social. Tardó en salir, pero aquí está, con la ventaja de que todos los textos pueden leerse y bajarse en PDF. El vínculo directo a la entrevista permite acceder a ella con un clic.

Dicen los editores en la introducción, que “este número invita a reflexionar críticamente sobre la complementariedad necesaria entre ética-responsabilidad social y procesos de información, comunicación y lenguajes, particularmente en esta época en la que cunde el fetiche de la hiperautonomía individualizante y hegemonizadora y que tiende a opacar dinámicas discursivas emergentes de reconocimiento, valoración, deliberación, consensos, disensos, pluralismo, participación democrática en las estructuras del mundo de la vida, de la opinión pública y la sociedad civil en general.”

El número trae muchos textos interesantes, la mayoría de ellos en castellano, pero también en francés, inglés y portuguéss, como “La techno-étique de l’información et de la comunication”, “Ética de la comunicación en la perspectiva de los derechos humanos”, “Intercultural Information Ethics: Foundations and Applications”, “Uma experiencia do ensino da ética a futuros profissionais de tecnologías da informaçao”, y tantos otros.

Además de los textos que corresponden al eje temático, el No. 55 de Signo y Pensamiento publica secciones de documentos de investigación, puntos de vista y reseñas de libros sobre temas de ética y responsabilidad social.

Nota bene: Por esas casualidades inoportunas, el servidor de la Universidad Javeriana de Bogotá está en mantenimiento durante la Semana Santa, entre el 27 de marzo y el 4 de abril, de modo que los vínculos propuestos para entrar a “Signo y Pensamiento” no estarán accesibles en estos días.

Cuarto Intermedio 91

Posted: 11/03/2010 in Uncategorized

Finalmente recibí mis ejemplares de la revista boliviana Cuarto Intermedio, que tiene más de veinte años de vida y casi un centenar de números publicados. La edita trimestralmente la Compañía de Jesús, como “una pausa para la reflexión, el diálogo, la lectura y la búsqueda de caminos de solución”. Su consejo editorial está integrado por Xavier Albó, Carmen Beatriz Ruiz, Claudia Peña y Francisco Dardichon, mientras que la dirección está a cargo de Edgar Dávalos, asistido en la coordinación por Luz Ordóñez y Alejandra Jaldín.

En el número 91, cuya portada recoge el tema “La comunicación más allá de la información”, se publica un texto mío titulado “La comunicación que no se entiende”, en el que abordo algunos temas que han estado en el centro de mis preocupaciones en los últimos años, y en particular la confusión entre comunicación e información, y los retos pendientes para legitimar la comunicación como proceso, muy diferente de la información como cadena de mensajes.

En este mismo número hay un texto de Carlos D. Mesa Gisbert sobre el bicentenario, otro de Xavier Albó sobre las autonomías indígena originarias,  y otro de Víctor Codina sobre la crisis de las mediaciones, además de tres comentarios de José Luis Aguirre Alvis, Gabriela Orozco Ruiz y Hernán Cabrera sobre el proyecto del Código Nacional de Ética Periodística.

Entre tanto, mientras yo esperaba que me enviaran los ejemplares, salió ya el número 92. En su portada anuncia: “Mujeres: Miradas desde la literatura y la teología”, pero curiosamente los textos sobre la temática central están escritos todos por varones.

Lamentablemente los textos de Cuarto Intermedio no están disponibles en la red, pero para quienes quieran tomarse el trabajo de pedir ejemplares de la revista, pueden hacerlo a través de la Fundación Social Uramanta, por correo electrónico o a esta dirección: Casilla 2152, Cochabamba, Bolivia.

Development in Practice

Posted: 17/02/2010 in Uncategorized
En materia de trabajo, nada más placentero que obrar en complicidad con colegas que son además amigos. Por ello no desaproveché la oportunidad que nos ofreció Oxfam de coordinar esfuerzos creativos con Juan Francisco Salazar y con Jethro Pettit para preparar un número de su revista Development in Practice (Desarrollo en la Práctica), que ya está en circulación desde hace varios meses.

Juan F. Salazar es un joven académico chileno que enseña en la Universidad de Western Sydney, en Australia.  Sé que él no se considera tan joven, pero como tiene la edad de mi hermano menor, para mi lo es. A estas alturas de la vida cualquiera que tenga diez años menos que yo es joven. Juan fue quien organizó la sexta conferencia de NuestrosMedios que tuvo lugar en Sydney en abril del 2007, y fue todo un éxito. Fue precisamente de esa reunión que surgió la iniciativa de preparar el número de la revista. 

Jethro Pettit es un gringo atípico, más europeo que estadounidense, que enseña e investiga en el Institut for Development Studies (IDS) en Sussex, que es un lugar donde yo quisiera estudiar en mi próxima reencarnación. En el IDS opera el Grupo de Participación que cuenta nada menos que con la experiencia y los generosos aportes de Robert Chambers, un maestro de la investigación-acción participativa.

El número doble (Volume 19, Numbers 4&5, June 2009) que coordinamos con Jethro y Juan está íntegramente dedicado a “Medios Ciudadanos y Comunicación” (Citizens’ media and communication), y está dedicado a la memoria de Augusto Boal, el autor y director de teatro brasileño (“Teatro del Oprimido”), que falleció en 2009.

Como suele suceder con estas publicaciones académicas, el proceso de preparación del número doble de Development in Practice tomó varios meses e implicó incluso una reunión en el IDS en Sussex, para tomar decisiones sobre la selección de textos que nos habían presentado diversos autores. En nuestra selección final hay 20 textos distribuidos en siete secciones:

I. Comprensiones de los medios, el Estado y la esfera pública
II. Experiencias de comunicación de pueblos indígenas
III. Medios y comunicación como métodos de transformación
IV. Medios y voces en las prácticas de desarrollo
V. Radios comunitarias y voces ciudadanas
VI. El papel de los medios en los movimientos sociales
VII. Comunicación participativa en la investigación

Los tres escribimos además una introducción para presentar el número doble, y contribuimos con textos. El mío, “Playing with fire: power, participation and communication for development” (“Jugando con fuego: poder, participación y comunicación para el desarrollo”) abre la primera sección; es un texto que expande una ponencia que presenté en Hyderabad, India, en noviembre de 2007.

Sería largo citar aquí los nombres y méritos de todos los autores, pero la buena noticia es que excepcionalmente este número completo de Development in Practice está disponible de manera gratuita en internet, durante un tiempo limitado: hasta mayo de 2010. Basta hacer un clic aquí para acceder a él. 

Esto ha sido posible gracias al apoyo brindado a Conversations with the Earth, un programa que se estableció para sensibilizar sobre el tema del cambio climático en preparación de la COP 15 de Copenhague, que como sabemos resultó un rotundo fracaso gracias a las maniobras de Estados Unidos y de China. Esperemos que este año en México se abran mejores perspectivas. 


La doble “a” no es una errata, pues no me refiero a la lengua maya, de por sí rica en sus 22 versiones (kaqchikel, tz’utujil, sakapulteka, mam, q’eqchi’, k’iche’, etc), sino a la Red Mundial para la Diversidad Lingüística, que agrupa a instituciones que contribuyen a la valorización y promoción de la diversidad lingüística en el mundo, y de la que forman parte la Unión Latina, Linguamón, Funredes, Language Observatory, UNESCO, y otras organizaciones.

Según la página web de esta red, el término maaya significa en lengua bambara de África Occidental, “humanitud” (quizás una traducción literal del francés porque el término no aparece en el diccionario de la Real Academia Española).

El trabajo de Maaya pretende llevar adelante las propuestas y acuerdos internacionales en defensa de la diversidad lingüística y cultura, en particular los quince puntos de las recomendaciones C8 Diversidad Cultural e Identidad- Diversidad Lingüística y Contenido Local en las Líneas de Acción de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información.

Maaya y Linguamón, organizaron a fines de septiembre del 2009 el Simposio Internacional sobre Multilingüismo y Ciberespacio, y me invitaron a participar junto a Daniel Pimienta, a quien no veía desde que nos conocimos e hicimos buenas migas en Kuala Lumpur diez años atrás. Nos tocó a ambos, el primer día, abrir la parte académica del evento en una sesión titulada: “Fractura digital, fractura de contenido, fractura lingüística”.

Daniel puso sobre la mesa el resultado de sus investigaciones sobre la presencia de las lenguas en el ciberespacio, un tema en el que viene trabajando muchos años en el marco de FUNREDES, y yo abordé las relaciones de poder y culturales entre las lenguas en internet. Mi ponencia, “La lengua: ¿un continente sin mar?”, debería estar pronto disponible en el sitio web de Linguamón y/o de Maaya, junto a otros documentos que se presentaron durante el simposio. (En la foto Daniel Prado de Unión Latina y Daniel Pimienta de Funredes).

Además de las conferencias magistrales de José Antonio Millán, Marcel Diki-Kidiri, y Luis Ángel Fernández Hermana, el simposio contó con cuatro “mesas de debate” y cuatro “talleres” en sesiones paralelas, facilitados -entre otros- por Daniel Prado, Viola Krebs, y Claudio Menezes. Estos espacios permitieron debatir temas relativos a las políticas, a los aspectos técnicos, económicos y sociales de la diversidad lingüística en Internet. Se subrayó en diferentes paneles la importancia de la creación de contenidos pertinentes en las lenguas que actualmente son minoritarias en el ciberespacio.

Una de las mesas del simposio estuvo dedicada a los progresos en el tema de la traducción, tanto humana como automática. En lo primero, destaca ICVolontaires, una organización basada en Ginebra, que reúne a intérpretes voluntarios de todo el mundo, dispuestos a trabajar gratuitamente en apoyo a procesos sociales, como el Foro Social Mundial, por ejemplo. En lo segundo está el trabajo de un grupo académico de la Universidad de Alicante, en España, que ha creado Apertium, el primer traductor automático de internet que funciona con código abierto, es decir que puede ser adaptado y mejorado por los usuarios.

En suma, el simposio fue un lugar de encuentro que permitió ponerse al día sobre el tema del la diversidad lingüística en Internet. Los materiales presentados, así como las discusiones durante el evento, deberían permitir avanzar con mayor decisión en un terreno en el que hasta ahora las lenguas del mundo, grandes y chicas, intentan tímidamente ganarle un espacio a la hegemonía del inglés.

Alfonso Gumucio, Daniel Pimienta, Daniel Prado y Alvaro Blanco
No en vano le dicen a Fortaleza “tierra de luz”, porque la intensidad del sol a lo largo del año hace brillar sus costas como un cristal de fuego. La quinta ciudad más poblada de Brasil en el extremo noreste del país -a 3.140 kilómetros de Sao Paulo- es un destino turístico interno e internacional. Una segunda invasión portuguesa se ha apropiado de hoteles de lujo, playas y casas de verano en toda la costa, con una arrogancia que los cearenses rechazan.  En la capital de Ceará aterrizan vuelos directos desde Lisboa, pero no desde ciudades latinoamericanas.
El nombre de la ciudad no es del todo merecido, pues el Fuerte de Schoonemborch que fundaron los holandeses en 1649 es poca cosa y hoy todavía, con el nombre de Nossa Señora da Assunção, no es más que un recinto militar frente al Mercado Central.
Mi visita a Fortaleza a fines de agosto tenía que ver con motivos ajenos al descanso vacacional, aunque no pude resistirme al forró y al baiao de dois (la música y el plato típico, respectivamente), además de suculentos camarones recién sacados del mar.
Colegas de la Universidad de Fortaleza (UNIFOR) –Olga Guedes Bailey, Erotilde Honorio Silva y Valquiria Passos Kneipp, me invitaron al VII Encontro Nacional de História da Mídia, que reunió a  centenares de investigadores de la comunicación de Brasil.

Fui el único participante internacional y tuve la responsabilidad de cerrar el evento con la ponencia “Perspectivas del periodismo impreso alternativo”. Allí mencioné algunas experiencias bolivianas, como las radios mineras, el semanario “Aquí”, la página de Bolpress, el grupo Mujeres Creando y Nueva Crónica. 

Entre los participantes estaba el infaltable José Marques de Mello, uno de los autores incluidos en la Antología de Comunicación para el Cambio Social, gestor de mil y una iniciativas de comunicación en el campo académico brasileño y latinoamericano. La revista Chasqui, de CIESPAL, le dedicó hace poco uno de sus números.

José aparece siempre en los congresos con uno o dos libros nuevos, por lo que su producción intelectual suma casi medio centenar de libros. Ahora que estuve con él, me ofreció un ejemplar del más reciente.

Por séptima vez se reunió la RedAlcar que agrupa a los departamentos de comunicación de decenas de universidades de todo Brasil. Esta red que fundó José Marques de Melo –como tantas otras cosas que ha logrado su espíritu fundacional- reunió durante tres días a profesores y alumnos miembros de diez Grupos de Trabajo que incluyen todo tipo de temas afines a los estudios sobre comunicación e información, sin olvidar los medios alternativos.  En total, 240 ponencias se presentaron en los grupos temáticos, además de los 21 trabajos presentados en 7 paneles durante las plenarias.
Fue una nueva ocasión para constatar que los estudios de comunicación  gozan de excelente salud en Brasil y de establecer nuevos vínculos. 

Durante la misma semana, la tercera de julio, tuve que escoger entre dos eventos importantes. Por una parte el Congreso de la Asociación Internacional de Estudios sobre Comunicación Social (AIECS, o IAMCR en inglés), que reunió en México a varios centenares de académicos de todo el mundo en el Centro Cultural de la UNAM en Tlatelolco. Por otra, el seminario internacional “Hacia la construcción de un espacio público incluyente”, en Ciudad de Guatemala.

Opté por aceptar la invitación de Amílcar Dávila y de Lucía Verdugo, del Observatorio Racismo en los Medios de la Universidad Rafael Landívar, una de las más importantes de Guatemala. En el programa me asignaron la tarea de ofrecer la conferencia de cierre del evento, “Palabras, agua y viento: pueblos indígenas y comunicación“, antes pude disfrutar durante dos días de las intervenciones de académicos y comunicadores, sobre este tema que es aún más importante en un país con mayoría indígena.

Las palabras de apertura del evento estuvieron a cargo de Rigoberta Menchú, Premio Nóbel de la Paz 1992: “Definitivamente, yo no existe en los medios de Guatemala, y sólo aparezco en ellos cuando hago alguna travesura”, expresó Rigoberta, y enfatizó la necesidad de “no perder el sentido de indignación” frente al tratamiento racista y discriminatorio que se hace de los indígenas en los medios de difusión. Hizo también un llamado a evitar la censura y la autocensura, y a hacer “más travesuras” para combatir la discriminación.

Hay en los medios masivos un racismo obvio, explícito, y otro solapado, subyacente, que tiende ya sea a invisibilizar a los indígenas o a visibilizarlos como objetos folklóricos al despojarlos de profundidad cultural, planas representaciones que no tienen más espesor que el del papel periódico o del vidrio de una pantalla de televisión.

Esto y más lo abordaron varios ponentes, entre los que estaban algunos colegas que volví a ver gracias a esta ocasión propicia: Rosa María Alfaro, llegada del Perú, y los intelectuales mayas Aura Cumes, Alvaro Pop, y Demetrio Cojtí. Volví a ver también a Anabella Giraca, Eduardo Guiarte, Cristian Ozaeta, Evelyn Blanck, guatemaltecos comprometidos con las reivindicaciones de los mayas, y a mi excolega en UNICEF Nigeria, el mexicano Miguel Ugalde, quien me envió las fotos que aparecen en esta nota.

Alfonso Gumucio, Miguel Ugalde y Rosa María Alfaro

“El racismo en el imaginario social”, “Derecho a los pueblos indígenas a la comunicación”, “La formación de las ideologías racistas” y “ Propuestas para un periodismo incluyente en Guatemala”, fueron los títulos de las mesas de diálogo. La última mencionada reunió a los directores de algunos de los medios de difusión más importantes del país, como Prensa Libre, Siglo XXI, Guatevisión y El Periódico.

Las ponencias se publicaron en la página web del Observatorio Racismo en los Medios.

Parece increíble que ya hayan pasado cuatro años desde que el Movimiento de los Sin Techo organizó en Santa Fé, Argentina, las Jornadas sobre el Derecho de los Pobres a la Información y la Educación, a las que fuimos invitados siete especialistas latinoamericanos de la comunicación: Luis Ramiro Beltrán, Francisco Gutiérrez, Juan Díaz Bordenave, Washington Uranga, Daniel Prieto Castillo, Frank Gerace y Alfonso Gumucio Dagron. Creo que nunca habíamos estado todos juntos en un mismo evento, de modo que desde el principio esta ocasión se presentaba como muy auspiciosa.


Juan Diaz Bordenave, Frank Gerace, Gutierrez, Luciano Zocola, Daniel Prieto Castillo, Washington Uranga, Luis Ramiro Beltrán y Alfonso Gumucio Dagron, en Santa Fé, mayo del 2005.


Quizás deba aclarar que éramos seis invitados con nombre y apellido, y uno cuya identidad se mantuvo en secreto hasta el final, hasta el momento en que llegué con él al Cine Teatro Luz y Fuerza en la calle Junin de Santa Fé, y pude ver en los rostros de Luis Ramiro, Francisco y Juan las expresiones primero de curiosidad y desconcierto, luego de sorpresa y alegría, porque mi invitado sorpresa era nada menos que Frank Gerace, el autor de La comunicación horizontal, recién llegado de Nueva York, a quien ellos no habían visto en unas tres décadas. Fue una jugada memorable que hice con la complicidad de Daniel Prieto Castillo, y que salió a pedir de boca. Creo que ninguno de nosotros olvidará ese momento.


Este encuentro entre nosotros y con los sintecho fue posible por la iniciativa y tesón de un cura extraordinario que tiene Santa Fé, el padre Atilio Rosso, cuyos anteojos de culo de botella no le impiden tener una clara visión estratégica sobre los problemas políticos y sociales de su ciudad. Es el animador desde hace dos décadas del Movimiento de los Sin Techo, conformado por centenares de mujeres con las que pudimos trabajar y dialogar durante el encuentro, lo cual hizo de esa reunión algo muy estimulante y muy diferente de los eventos académicos a los que estamos acostumbrados. El entusiasmo y el compromiso de esas mujeres por el tema del derecho a la comunicación fue una lección para todos nosotros, una de esas lecciones que uno disfruta como alumno.


Junto a Atilio, Luciano Zocola fue el organizador local, y Daniel Prieto Castillo fue quien articuló el programa y convocó a los que participamos. Daniel, además, hizo durante nuestra estadía una serie de entrevistas individuales en video, donde exprimió durante más de una hora a cada uno de nosotros. En retribución o venganza, yo le hice a él la entrevista correspondiente.


Todas esas entrevistas con los ya citados, más un texto de Atilio Rosso sobre “Los excluidos y la sociedad del conocimiento”, y un capítulo titulado “Voces de los sin techo”, se han publicado a fines del 2008 en el libro El derecho de los pobres a la información y la educación, coordinado por Daniel Prieto castillo, y publicado con el sello del Movimiento de los Sin Techo. El libro de 230 páginas es el cuarto de una serie que empezó con “Las palabras y los hechos”, reflexiones de Atilio Rosso sobre “la pobreza, la libertad, la espiritualidad y el coraje”.


Y bueno, ¿se escribe “los sin techo” o “los sintecho”? Ellos mismos lo escriben en dos palabras, como lo haríamos todos, pero hace poco leí que la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), patrocinada por la Agencia EFE, recomienda escribir una sola palabra, sin comillas ni cursivas, y lo hace en base a dos respetables diccionarios, el de Manuel Alvar Ezquerra y el de Maria Moliner, que registran la palabra de esa manera. La lógica, nos dice Fundéu, es la misma que la que se aplica a las palabras sinvergüenza, sinrazón o sinfín. Queda en acta.